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Como trabajamos
Desde enfoque realizamos terapias de orientación cognitivo-conductual, realizadas en Español, Inglés y/o Portugués (según sean las necesidades de nuestros usuarios). Este tipo de terapias constan de las siguientes características:
Son terapias orientadas hacia el presente y ponemos el énfasis en los patrones disfuncionales actuales de los pensamientos y conductas. El objetivo se centra más en el "Qué tengo que hacer para cambiar" que en "Por qué".
Se utilizan terapias breves (en torno a quince como punto de referencia) de corta duración. En función del problema, se puede extender desde 2-4 meses a 1 año.
El tratamiento depende de la cronicidad del problema, es decir, de cuándo empezaron los primeros síntomas y cómo han ido evolucionando en el tiempo.
Cuanto antes empiece el tratamiento mejor, ya que evitaremos la instalación de conductas problemáticas. El/la usuario/a juega un papel activo en la terapia para así, terapeuta y usuario, trabajar unos objetivos comunes.
Son terapias donde se pueden medir los progresos obtenidos. Desde la primera sesión administramos cuestionarios y plantillas en los que evaluamos los síntomas específicos, en su frecuencia, duración, intensidad y características. Esta medición es repetida periódicamente hasta la sesión final para tener una idea del cambio obtenido.
La relación terapeuta-usuario es de colaboración y el enfoque es didáctico. Tratamos de establecer un compromiso entre los usuarios y nosotros como terapeutas, para trabajar hacia un objetivo común. Los/las usuarios/as pueden aportar sugerencias y participar en el diseño de tareas.
Estas terapias tienden a fomentar la independencia del/la usuario/a. Dado que este tipo de terapia busca lograr un funcionamiento independiente, en ella se enfatiza el aprendizaje, la modificación de la conducta, las tareas de autoayuda y el entrenamiento de habilidades intersesión (que se entrenan entre sesión y sesión). Ademas se refuerza el comportamiento independiente.
Están centradas en síntomas y su resolución. El objetivo de la terapia es aumentar, eliminar o reducir conductas específicas (en función a los objetivos que establezcan usuario/a y terapeuta), como por ejemplo sentimientos, pensamientos o interacciones disfuncionales.
En las terapias definiremos objetivos concretos a lograr y de esta forma es mas fácil evaluar o modificar los síntomas específicos y saber claramente lo que se quiere obtener o hacia donde apunta la terapia.
Se pone énfasis en el cambio. Se le solicita al usuario/a practicar nuevas conductas y pensamientos en las sesiones y generalizarlas afuera como parte de la tarea.
La terapia cognitivo-conductual se centra en la resolución de problemas. Al comienzo de cada sesión indagamos acerca de los problemas en los que el/la usuario/a focalizó su trabajo y cuáles necesita resolver en ese momento. Al concluir la sesión, se le pregunta si ha hecho algún progreso al respecto.
El objetivo de la terapia es dotar al usuario/a de las habilidades y de los recursos necesarios para que sea él o ella mismo quien pueda manejar las dificultades y las instale en su repertorio de conductas para aplicarlas en un futuro.
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